Círculo de Arte Social. La Fundación

 


La Fundación Círculo de Arte Social nació en 1998 como resultado del encuentro de un grupo de personas que frente a la evidente situación "antisocial" del hombre moderno, compartían la inquietud de crear un espacio en el que se cultivara una auténtica relación social entre los seres humanos -el Arte Social- basada en el impulso vital del Espíritu del Pueblo Español e Iberoamericano, y en la Antroposofía, desarrollada a principios del siglo XX por el Dr. Rudolf Steiner
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Durante estos años de intensa actividad se ha investigado,  experimentado, y fundamentado la creación de un nuevo espacio social, partiendo del  " individualismo ético hasta llegar a la conformación de comunidad mediante la investigación  sobre los sentidos, el conocimiento de uno mismo y la autoeducación

  Las diferentes actividades actualmente abarcan desde la realización de seminarios, cursos, escuelas itinerantes y ciclos de conferencias, la edición y difusión de los conocimientos, experiencias y obras artísticas generados socialmente, hasta los servidos de Acompañamiento a Iniciativas, Organizaciones, Empresas, y Personas.

 

¿Qué es el Arte Social?

 

El arte social es un proceso continuado y sostenido en el pensar, sentir y quehacer, transformándolos a través de la fuerza de atención perceptiva en los doce sentidos.

 

El arte social es la transformación individual compartida que permite el despertar en la otra persona (en el otro). En dicho proceso, los obstáculos y resistencias - objeto de atenta escucha -se convierten en, el estimulo de creación de la nueva forma social.

 

El ser humano moderno, en tanto vive en su conciencia ordinaria, en su conciencia de vigilia, es un ser cerrado en sí mismo, un ser egoísta, y no sólo en un sentido anímico, sino desde el punto de vista de su propia organización corporal.

 

Así, los sentidos sólo nos proporcionan información acerca de nosotros mismos, aún cuando en nuestra conciencia vivimos en la ilusión de percibir un mundo objetivo y terminado; Es precisamente este egoísmo inadvertido en el que se fundamenta la conciencia de vigilia, el que produce que “desde un punto de vista objetivo", el ser humano sea, en su estado de conciencia ordinaria, un ser antisocial, aún cuando sus intenciones sean las mejores posibles o las, más morales.

 

Como decimos más arriba, no se trata de un egoísmo del alma, referente a las intenciones, sino de un egoísmo andado en la propia organización corporal.

 

Sin embargo, al llevar la fuerza de atención, la fuerza amorosa del Yo, en los sentidos, se puede observar un proceso de transformación. de la propia percepción,  que paulatinamente lleva al ser humano a desarrollar, poco a  poco, y con perseverancia, un tipo de conciencia en que se perciben las fuerzas formadoras" detrás del mundo visible a la conciencia de vigilia.

 

Esto se traduce en una experiencia consciente cada vez más clara y más sentida del mundo espiritual existente tras los sentidos. Sólo a través de esta experiencia es posible interiorizar y transformar el egoísmo de la organización corporal. A su vez, este proceso es al tiempo un proceso individual y social puesto que al traspasar la barrera de la conciencia ordinaria que cierra al hombre sobre sí mismo, el ser humano puede unirse al mundo y a los demás seres humanos, llegando a experimentar verdaderamente el significado del sentido del Yo Ajeno.

 

El arte social y el Espíritu del Pueblo Español.

 

Del mismo modo que en el idealismo alemán se prepara la aparición de la antroposofia en él mundo germánico, Miguel de Unamuno, Ortega y Gasset y María Zambrano preparan la antrofosofía en España. En estos filósofos se escenifica una lucha por encontrar la unión entre la cabeza como órgano neurosensorio, el corazón como órgano del sentir, y la acción como expresión de la voluntad.

 

"EI sentimiento trágico de la vida" de Miguel de Unamuno expresa la dificultad interior de conciliar dichos impulsos. Ello permite la creación de la razón-poética de María Zambrano en relación con el sentir, y. la razón vital de Ortega en relación con la voluntad.

 

La creación de esta relación entre pensar, sentir y voluntad –entre razón, corazón, y acción-, a través de la percepción, es la aportación desde la Antroposofía del Espíritu del Pueblo Español a  la cultura  Iberoamericana al Espíritu de Europa y al espíritu de la cultura Anglosajona.

 

Así, podemos decir que el arte social es la metamorfosis consciente, a través de la Antroposofía, del impulso que ya aparecía a principios del siglo XX en los filósofos Españoles. Por eso en el Espíritu del Pueblo Español se hace evidente la exigencia de la "vigencia". Desde el impulso vital del Espíritu del Pueblo Español no ha sido posible una escuela filosófica como las centroeuropeas, en las que las ideas estuvieran separadas de la vida. En cambio, la filosofía española es una filosofía vitalista, no delineada en conceptos sistemáticos, sino más bien como una especie de ensayo literario-poético-filosófico, y que entronca con la corriente actual pos-modernista de la filosofía.

 

Este impulso, presente en el  Espíritu del Pueblo Español se  pueden rastrear ya en Miguel de Cervantes, Santa Teresa, San Juan de la Cruz y Calderón de la Barca. En ellos se concreta a nivel del alma consciente un impulso que ya existía, por ejemplo, en el Camino de Santiago.

 

 Este era un camino meditativo-perceptivo, en el que con la piedad y la virtud compasiva del cuerpo etérico de los peregrinos de la Edad Media, se fundían las personas con los paisajes y los capiteles de los templos románicos que eran objeto de contemplación.

 

Al ejercitar la voluntad en el caminar durante largos años, y mediante la experiencia atenta de los sentidos a través del corazón, virtud vivida a través del alma racional y de sentimiento, se fue preparando el nacimiento del pensar Europeo.

 

En cierto modo, la angustia vital del existencialismo europeo tardío se puede encontrar prefigurada en la “noche del alma" de San Juan de la. Cruz. Al mismo tiempo, el Quijote de Cervantes es un intento de unir el impulso de lo espiritual representado por el Quijote, con el impulso de la vida práctica representado por Sancho.

 

Esta lucha continuada entre lo "espiritual" y lo "práctico" es una constante vital del Espíritu de España. Desde cierto punto de vista, se puede decir que España ha sido durante siglos un escenario en el que dos corrientes aparentemente opuestas han intentado conciliarse. Se puede decir que el arte social, a través del impulso espiritual de la Antroposofía, hace posible dicha conciliación.

 

Entre otras realizaciones, podemos destacar como pasos andados durante estos siete años los siguientes:
 

 - Más de 1000 personas han pasado por la  Fundación Circulo de arte social desde sus inicios, en el conjunto de las actividades realizadas.

- Se ha creado un Seminario Permanente de Formación en arte social basado en la investigación sobre los doce sentidos.

- Se edita la Revista "Cuadernos de arte social" en la que se  recogen los trabajos fruto de los encuentros creadores de comunidad.

 - Desde 1998 se realizan anualmente dos escuelas de una semana de duración cuyo objetivo es la creación de comunidad, a través de la Fuerza de Atención en el mundo Vegetal, en el mundo Mineral, y en el arte.

 - Se han realizado más de 10 escuelas itinerantes artísticas, trabajando desde la percepción la obra de artistas como Goya, Velázquez, El Bosco, Oteiza, Miró, Tápies...

 - Se ha consolidado el área de servicios a empresas y organizaciones, denominado" Acompañamiento Empresarial".

 

- El equipo Editorial de la Fundación ha traducido dos libros especialmente importantes para el desarrollo del arte social y del movimiento antroposófico en España, El Arte de Curar profundizado por la Meditación  y Antroposofía: Un Fragmento.

 
     
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