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En los primeros días de Junio
ocurrió un hecho insólito en Muriel de la Fuente. A primeras
horas de la mañana de un día cualquiera llegaron unos
operarios de Iberdrola con una máquina de demolición, un
camión, algunas herramientas e ideas muy claras y muy
concretas de lo que tenían que hacer. De forma inmediata y
sin consultar con nadie del pueblo, se dirigieron a la
ubicación del antiguo transformador, fijaron la máquina de
demolición, derribaron el edificio, cargaron los escombros,
los tiraron donde quisieron, allanaron la zona del
estropicio y se fueron con la misma diligencia con que
habían venido. Todo ello en un plazo aproximado de 2 horas.
El ex – alcalde comentaba así
lo ocurrido: “Salí de mi casa sobre las ocho de la mañana
para ir a mi trabajo. Como todos los días volví sobre las
dos y media y al pasar por donde estaba el transformador
noté que faltaba algo en el entorno, que la imagen que
estaba viendo no estaba completa. En los primeros segundos
estaba desconcertado sin saber cuál era la causa de mi
extrañeza. Cuando tuve conciencia de que la edificación del
transformador antiguo había desaparecido, no podía
creérmelo. ¿Cómo era posible que en tan pocas horas hubiera
ocurrido semejante cosa?. ¿Quién lo había hecho? ¿Porqué no
habían pedido permiso al Ayuntamiento?. Por más que pensaba
sobre ello no encontraba ninguna explicación lógica.”
Al enterarse por algunos
vecinos que había sido Iberdrola de donde había partido la
orden de derribo, pidió explicaciones sobre su actuación. El
responsable le informó que según sus datos ese edificio era
de Iberdrola y que en todos los pueblos estaban derribando
los edificios en ruinas.
Al
día siguiente el alcalde saliente y el entrante se
dirigieron al puesto de la Guardia Civil para poner la
correspondiente denuncia puesto que se habían cometido dos
faltas graves: Derribo de una edificación sin ser de su
propiedad y derribo de una edificación sin solicitar la
licencia al Ayuntamiento.
A los pocos días de formular
la denuncia, el representante de Iberdrola en Soria llamó al
alcalde de Muriel para dar explicaciones sobre su actuación
diciendo que reconocían su error pero que habían actuado
siguiendo las indicaciones de un informe interno de esa
compañía en el que se indicaba que el edificio del antiguo
transformador de Muriel de la Fuente estaba en ruinas, no
tenía cerradura y era propiedad de Iberdrola (ninguna de las
tres afirmaciones es cierta).
A pesar de que ese edificio no
tenía actualmente ninguna utilidad, era un activo más del
Ayuntamiento que en un momento determinado podría haberlo
alquilado o bien reformarlo para utilidades varias. El
alcalde actual está intentando, antes de llegar a un
enfrentamiento judicial, buscar una solución de
entendimiento mediante mejoras en la red de electrificación
del pueblo que compensara los errores cometidos. De momento
la situación está sin resolverse pues aunque Iberdrola
reconoce que se ha equivocado, no se ha definido claramente
sobre sus intenciones.
Dos dudas nos preocupan:
Después de estos errores por parte de esta compañía ¿qué
respuesta podemos esperar ante una avería o reclamación de
los usuarios?.
En segundo lugar tenemos la
sensación de que en los pueblos pequeños las empresas
grandes y no tan grandes, no se sienten obligadas a cumplir
las leyes. Se apoyan en su poderío económico y en la
debilidad de estos Ayuntamientos para saltarse a la torera
el cumplimiento de las normas más elementales en cuanto a
los procedimientos a seguir para este tipo de actuaciones.
¿Qué hubiera pasado por ejemplo si Iberdrola comete estos
errores en Bilbao donde tiene su sede social?
Muriel de la Fuente, Junio de 2011
Asociación Socio Cultural La Fuentona de Muriel
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