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El cañón del río Abión es un hábitat ideal para la cría
y reproducción del buitre leonado o buitre común.
Aprovechan los peñascos de gran altura con multitud de
repisas, grietas y oquedades, para hacer sus nidos o
simplemente como dormideros. Es un ave de gran tamaño
que puede superar los 2 metros de envergadura. Su
silueta se recorta en los peñascos más inaccesibles.
En los riscos que cuelgan en el cañón del río, lo verás
inmóvil y en silencio cual vigilante que apostado en su
torreón controla sus dominios. Tiene muy acentuado el
sentido de la vista que utiliza para detectar animales
muertos de los que se alimenta.
Cuando esto ocurre,
aprovechando las corrientes térmicas, verás los círculos
concéntricos que describe durante largo tiempo esperando
que lleguen sus congéneres para comenzar el festín. Es
muy difícil acercarse a estas aves.
Para poder observar su comportamiento, los responsables del Espacio
Natural han dispuesto un anteojo de gran alcance que
permite verlos en las diferentes etapas del año: En los
primeros meses macho y hembra se turnan para realizar la
incubación de un único huevo. Cuando nace el pollo se
muestran muy cariñosos con él que permanece en el nido
durante cuatro meses aproximadamente.
Durante las
primeras semanas el macho y la hembra se van turnando
para ir a buscar comida sin abandonar el nido.
A partir de la sexta semana lo dejan solo durante largo
tiempo. A partir del cuarto mes va alejándose poco a
poco de la colonia hasta que se independiza. Es
muy posible que tu visita a este Espacio Natural
coincida con alguno de estos momentos. A mucha distancia
de ellos y con tranquilidad podrás comprobar su
comportamiento y sus movimientos. Seguro que no te
defraudará. |
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