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El asunto de la ermita de Muriel ha pillado de sorpresa
tanto a los miembros del Ayuntamiento como a los propios
vecinos que no esperaban que a estas alturas del siglo XXI,
la iglesia intentara apoderarse de unos edificios públicos
que a lo largo de los años han sido construidos, mantenidos,
restaurados y adornados con fondos públicos provenientes de
los ayuntamientos o de las congregaciones de fieles pero muy
raramente de la iglesia. Apoyándose en la Ley Hipotecaria
de la época franquista pretende ahora apoderarse no
solamente de edificios religiosos como iglesias y ermitas
sino también de fincas, parcelas y solares que de forma
totalmente arbitraria considera de su propiedad.

Este “modo de actuar” por parte de la Iglesia que
aparentemente es poco frecuente en la provincia de Soria
está muy de actualidad en la Comunidad Autónoma de Navarra
en la que se han contabilizado mas de 1000 casos de
inmatriculaciones indebidas desde el año 1998 (la
mayoría en el ámbito rural). Lógicamente el grado de
sensibilización en esta comunidad de ayuntamientos, vecinos,
asociaciones religiosas y cristianos de base es de tal
magnitud que a través de la
Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro han conseguido
que incluso el Parlamento Navarro se involucre en la
solución de este escándalo protagonizado por la Iglesia.
La Iglesia intente apoderarse de edificios unidos a las
tradiciones más arraigadas en los pueblos. Y ¿para qué?.
Según
José María Esparza
historiador y miembro de la citada plataforma cuando un
inmueble se inmatricula es con la intención de venderlo,
alquilarlo, hipotecarlo o de tener la posibilidad de
restringir su uso. De hecho según este historiador, en
Navarra se han dado casos de ayuntamientos que cuando han
comprobado que ciertos pisos o casas que consideraban de su
propiedad estaban inmatriculados a nombre de la diócesis
Navarra, han tenido que volver a comprarlos si querían hacer
uso de ellos. Algo ilógico e incompresible para los miles
de vecinos de pueblos y aldeas que han comprobado, una vez
más, como la forma de actuar de la Iglesia se opone
totalmente a su doctrina. Al intentar adueñarse “a
escondidas” de cualquier tipo de inmueble pone de manifiesto
el poco valor que concede a esos valores humanos que tantas
veces a predicado como son el desprendimiento de las
riquezas y el desapego de los bienes terrenales.
Para todo aquel que quiera ampliar esta información
incluimos la dirección de la Web de la
Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro
y el vídeo en donde el historiador José
María Esparza
analiza y explica el escándalo mayúsculo que en esa
comunidad ha supuesto el proceder de la diócesis Navarra.
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