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Prólogo
La entrada de la cueva orientada al
noreste, se encuentra a unos 70 m de altura respecto del nivel
del río Muriel Viejo. Desde ella se puede divisar el acceso
norte a unos 2 o 3 Km., y solo hasta 200 o 300 m en el eje sur.
La reconstrucción de todas las circunstancias en
que Cueva Maja fue ocupada en el pasado es una tarea imposible,
la ocupación humana ha dejado un conjunto de restos y huellas,
de acciones y de intenciones, en este lugar.
Para responder preguntas como:
¿para que fue elegido este lugar en ese tiempo?, ¿es posible
conocer cómo organizaron el espacio y en relación a que
actividades?, la Junta de Castilla y León creó un equipo para su
excavación y estudio en el año 1989.
Para acometer con garantía la
excavación arqueológica de la cueva el equipo quedo constituido
por J.J. Fernández, A. Jimeno Martínez, Blanca Samaniego Bordiu
y un nutrido grupo de estudiantes de Prehistoria de la
Universidad Complutense, J. A. Gómez Barrera tuvo a su cargo el
estudio de los grabados prehistóricos, participaron en las
labores complementarias trabajadores de Muriel de la Fuente.
El nivel excavado y el material
recogido corresponden al Bronce Antiguo
Espacio y Excavación
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Una pequeña repisa rocosa, da
acceso a la cueva con una aparente doble entrada. Una de ellas
es la apertura de un conducto estrecho y de gran pendiente, es
perfecto para la entrada de pequeños animales y aves así como
para la filtración de agua, arenas y piedras, conduce
directamente a la Sala.
El único acceso practicable
consta de un pequeño rellano (2 m de altura y 4 m de longitud)
que se reduce a un estrecho pasillo (1,10-1,30 m de alto, 6 m de
largo y unos 1,10 de ancho). Conduce a la sala una vez superado
el desnivel, casi vertical, de unos 4 m.
La Sala es la zona más
amplia de la cueva y actúa como un espacio central desde el que
se distribuyen las otras zonas.
Se desarrolla
coincidiendo con la dirección longitudinal de la cavidad, que es
el eje sur-norte... Hacia el sur tiene una pequeña prolongación
situada debajo del pasillo de acceso, que se llama la Covacha.
Destaca en la Sala una
gran columna estalagmítica que actúa como elemento separador de
la Sima.
Esta abarca 15 m con un fuerte
desnivel. Desde la Sala y hacia el norte, a una altura más
elevada, se sitúa la Cámara desde la que se acceda a dos
camarines ocultos: uno de mayor tamaño, Camarín Grande, y otro
más pequeño, Camarín Pequeño. En estos tres espacios se
concentra la mayoría de los grabados.
Fauna
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Se han encontrado más de
1.000 restos óseos en diferentes proporciones de oso, ciervo,
jabalí, conejo, caballo, perro, vaca, cerdo, oveja, cabra.
Material Arqueológico
Se ha encontrado diferentes
tipos de material cerámico, mas de 4.000 fragmentos cerámicos,
de la Edad del Bronce como cuencos, vasijas, vasos, recipientes
con perforaciones tipo colador “quesera”, con diferentes formas
y tamaños, unos con decoración plástica simple, otros con
decoración dibujada por incisión y por acanalado con instrumento
y dedos, así como la utilización de punzones perfectamente
circulares de sección y otros de sección cuadrada dejando marcas
mas irregulares.
Se trata de combinaciones de cordones
en disposiciones verticales, horizontales, oblicuas,
arbóreas…que expresan la intención de cubrir las paredes de la
vasija.
Industria Lítica
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El material mas frecuente
empleado para los útiles líticos es el sílex, seguido de
cuarcita pero también hay sobre cuarzo, una piedra arenisca y
otra metamórfica. La industria lítica encontrada es de pequeñas
dimensiones incluidas las hachas. Las hachas están realizadas en
sílex, y pulimentadas, menos una que es de cuarcita. Las lascas,
láminas, dientes de hoz y denticulados se pueden valorar como
indicador de posible actividad de talla tanto en el interior de
la cueva como en el exterior inmediato. Merece especial atención
el molino de mano encontrado en la Sala de dimensiones 12 x 12,5
cm. de superficie y 6,5 cm. de altura.
Hueso Trabajado
Los útiles y objetos en hueso,
además de los objetos de adorno se encontraron exclusivamente en
el área de la entrada de la Cueva Maja. Están realizados sobre
fragmentos de hueso de macro y mesomamíferos a veces seccionados
longitudinalmente y en general muy pulidos. La mayoría son
puntas y punzones para perforar la piel cuero u otro material
orgánico, o las puntas pedunculadas, más bien para raspar o
hendir.
Hay un objeto que
puede interpretarse como pasador para vestimenta y otro pudo
servir como broche ,
aunque por su pequeño tamaño sería mas apropiado para zurrón o
similar.
Punzones Metálicos
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El conjunto de útiles
metálicos esta formado por cuatro punzones y dos fragmentos. Dos
punzones son de bronce, uno de cobre y otro contiene una
concentración de plata importante y también es el único que
contiene plomo.
Adornos
El soporte a que estuvieron
unidos en su momento, de material orgánico o vegetal, se ha
perdido, pero es evidente que el uso se puede diferenciar, bien
para
la vestimenta o zurrón, bien como colgante. Los objetos de
adorno están realizados bien en piedra arenisca o caliza como en
hueso o colmillo. Las perforaciones están rotas exceptuando el
realizado sobre colmillo de jabalí. Se localizaron diferentes
tipos de adornos como colgantes, abalorios con perforación,
concha perforada, botones con perforación en forma de V
característica del Broncee cuentas discoidales en piedra caliza,
cuenta trapezoidal en caliza, y abalorio paralelepípedo en
hueso.
Cronología
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La primera aproximación
cronológica proviene de la analítica de los punzones, cobre y
bronce, y de su topología formal, secciones rectangular o
cuadrada documentadas en el Bronce Antiguo. A grandes rasgos
también se adscriben al Calcolítico Final y Bronce Antiguo los
útiles líticos presentes en la Maja: geométricos, hachas
pulimentadas y denticulados sobre lasca o elementos de hoz,
molinos de mano y martillos de piedra o moldes para punzones.
Dentro de este conjunto, el material lítico de Cueva Maja puede
sugerir la selección de herramientas agrícolas para manipulación
del grano (separar, machacar y moler), o de frutos secos como la
bellota. También para cortar y raspar tejido orgánico, como
piel, carne, etc. por las piezas denticuladas y rebajadas en el
dorso.
La datación por carbono-14 de
muestras de madera carbonizada encontradas en los hogares de la
Sala y de la Cámara, dan como fecha combinada y calibrada 3672
+- 28 BP = 2065 +- 135 BC, lo que supone ocupación entre los
años 2200 y 1930 BC (alrededor de 300 años de ocupación), con
una probabilidad de 99,7%.
En la situación actual de
conocimiento y aceptando la fecha combinada calibrada, el uso de
la Cueva Maja y los materiales que aquí se registran se sitúa en
el Bronce Antiguo de la Meseta Norte.
Los Grabados
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El profesor Gómez-Barrera
contabilizó 13 figuras antropomorfas, 12 reticulados, 4 zigzags,
4 rayados, 3 marañas y 5 asociaciones de motivos pertenecientes
a estos tipos.
Los paneles marcan una
redefinición de los espacios naturales y la separación de los
espacios simbólicos, a lo largo del eje norte-sur de la cueva
separando así las diferencias funcionales.
La disposición de los grabados
manifiesta reiteradamente la elección municiosa de su ubicación
distinguiendo, señal, signo y símbolo como “modos” de mensaje.
Conclusión
Con estos datos se puede decir
que la Cueva Maja es un monumento, no visible en nuestro paisaje
pero sí por la sociedad que lo inscribió, una sociedad de
tradición itinerante que ocupa el territorio de la manera mas
eficaz para sus necesidades (hábitat mas estable en ocupaciones
itinerantes temporales conforme a las necesidades del ganado y
el estado de fertilidad de la tierra).
El grupo humano que la usó mantenía
una economía mixta basada en actividades de recolección de
frutos secos , cultivo de cereal y caza menor, siendo
probablemente la crianza del ganado la actividad principal, pero
sin descartar caza mayor. Lo más probable fue la reutilización
de la cueva en tiempos cortos y en relación con el carácter
estacional de sus desplazamientos.
Bibliografía
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B. Samaniego Bordiu, A. Jimeno Martínez, J.
J. Fernández Moreno, J. A. Gómez Barrera (2001): Cueva Maja
(Cabrejas del Pinar.
Soria): Espacio y simbolismo en los inicios
de la Edad del Bronce. Arqueología en Castilla y León 10.
JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN Consejería de Educación y Cultura
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